Pero, ¿significa esto que se ha probado científicamente que los actos de
generosidad al azar tienen un valor terapéutico en el tratamiento de los
trastornos del estado de ánimo, como la depresión?
La respuesta es que sí, según un creciente cuerpo de investigación que ha
encontrado que las "intervenciones de actividad positiva", como ayudar a alguien
a llevar las bolsas de la compra, escribir una nota de agradecimiento, o incluso
recordarse de motivos para sentirse afortunado, pueden servir como un
tratamiento eficaz y de bajo costo para la depresión.
"Parece algo realmente trivial. Parece no ser gran cosa, eso de sentirse bien
por unos diez minutos", comentó Sonja Lyubomirsky, profesora de psicología de la
Universidad de California en Riverside, coautora de un artículo reciente sobre
el tema. "Pero para una persona deprimida, no es trivial en lo absoluto. Los
individuos deprimidos tienen que aumentar las emociones positivas en sus vidas,
incluso aunque sea un minuto aquí y otro allá".
Tras una revisión rigurosa de investigaciones previas sobre los beneficios
terapéuticos de las emociones positivas, Lyubomirsky dijo que ella y sus colegas
hallaron una confirmación generalizada de la idea de que las personas con una
tendencia a la depresión pueden ayudarse a sí mismas al ayudar a los demás, o al
introducir la positividad en sus vidas cotidianas de otra forma.
Un camino tan sencillo y barato al bienestar podría tener importantes
implicaciones, dado que más de cien millones de personas de todo el mundo sufren
de depresión, según el estudio de Lyubomirsky. Esto incluye a más de 16 millones
de adultos de EE. UU. De los casos reportados, alrededor de 70 por ciento no
reciben suficiente tratamiento o no lo reciben en lo absoluto.
Las intervenciones de actividad positiva pueden darse de una variedad de
formas, que incluyen:
- Ser amable con los demás
- Expresar gratitud
- Pensar de forma optimista
- Meditar sobre las cosas buenas de la vida
"El aspecto importante es la emoción positiva", señaló Lyubomirsky. "La
característica más importante de la depresión es la ausencia de emociones
positivas, o sea sentir nada, un vacío".
Ser positivo no solo puede mejorar el estado de ánimo, sino que puede
convertirse en una "espiral ascendente" autosostenible, afirmó.
"Quizás para los demás sea más fácil acercársele, o se convierta en una
persona más creativa e imaginativa", dijo Lyubomirsky. "Se acumula, y es más
probable que experimente aún más emociones positivas". Por ejemplo, quizás sea
más probable que su jefe le felicite si usted está contento en el trabajo, y que
su esposo o esposa sea más amable tras un acto de generosidad de su parte.
La Dra. Michelle Riba, ex presidenta de la Asociación Americana de
Psiquiatría (American Psychiatric Association), profesora de psiquiatría y
directora asociada del Centro de la Depresión de la Universidad de Michigan,
concurrió en que la positividad puede tener un efecto dramático sobre el
bienestar de las personas.
"Muchas investigaciones sólidas muestran que estos tipos de acciones pueden
tener un impacto positivo en la vida", aseguró Riba. "En general, las personas
que ayudan a los demás dejan de enfocarse en su propio dolor y sus propios
problemas y preocupaciones, y se sienten bien consigo mismas".
Y quizás lo mejor es que las personas pueden realizar estas acciones
positivas sin ayuda de nadie.
"Es sencillo", señaló Lyubomirsky. "No hay que ir al médico. No es un
sustituto, pero es una gran alternativa o adyuvante a la terapia o los
fármacos".
Los investigadores siguen evaluando las mejores maneras de buscar e
implementar las acciones y pensamientos positivos para ayudar a tratar la
depresión, dijeron Lyubomirsky y Riba.
Por ahora, los que desean mejorar el estado de ánimo a través de la
positividad deben descubrir qué funciona mejor para ellos a través del ensayo y
el error. Esto podría incluir pensar mucho sobre las mejores formas en que
pueden ayudar a los demás, y recordar las cosas buenas de sus propias vidas.
"Conlleva trabajo", afirmó Lyubomirsky. "Recordarse continuamente de actuar
con generosidad hacia los demás requiere un esfuerzo, aunque creo que con el
tiempo se hace más fácil".
Afirmó que también es importante variar las actividades, para no caer en la
rutina.
"Hay que hacerlo de forma óptima", comentó Lyubomirsky. "Hay que tener
variedad. No hacer lo mismo todos los días. Hacerlo de forma óptima para
uno".
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Sonja Lyubomirsky, Ph.D., professor, psychology, University of
California, Riverside, Calif.; Michelle Riba, M.D., professor, psychiatry, and
associate director, Depression Center, University of Michigan, Ann Arbor,
Mich.